Podemos considerar la Auditoria como el campo de acción por excelencia del contador público, puesto que es la actividad que lo identifica con sus características más esenciales, como son:
Responsabilidad e Independencia.
Desde luego que una auditoria supone la contabilidad que, en algunos casos, tal vez haya sido ejecutada bien, pero en algunos otros lleva sin dolo, errores que le pueden acarrear problemas futuros a la empresa.
Los principales pasos a seguir serian:
Investigación de los datos necesarios para identificar las políticas y principios generales que rigen a la empresa por auditar.
Estudio del control interno.
Revisión de los libros, registros y cuentas para confrontarlas con los estados financieros.
Estudio de políticas y procedimientos de registro y control, determinando las desviaciones que resultan de la confrontación.
Verificación independiente, a base de pruebas selectivas de los activos.
Pruebas necesarias que nos determinen si los pasivos y el capital contable están bien reflejados en los estados financieros.
Pruebas analíticas y revisiones sobre ingresos y gastos.
Revisión de los cálculos y pagos fiscales.